lunes, 11 de junio de 2012

un invento con 134 años, ¿saben cual es?

El vibrador fue el quinto electrodoméstico que se comercializó (en 1900), años antes incluso que otros aparatos tan comunes como el aspirador o la plancha. Hasta ese momento en los hogares los únicos electrodomésticos que había eran la máquina de coser, el ventilador, la tetera y la tostadora.
El vibrador se utilizó por primera vez en 1878, pero solo por médicos. De hecho, lo inventó el médico británico Joseph Mortimer Granville. A finales del siglo XIX y principios del XX a numerosas mujeres les diagnosticaban una enfermedad conocida como histeria femenina y que causaba en las pobres afectadas un rosario de dolencias como: desfallecimientos, insomnio, retención de fluidos, pesadez abdominal, espasmos musculares, respiración entrecortada, irritabilidad, mal genio, pérdida de apetito y temperamento conflictivo.
La historia de la histeria se remonta a la antigüedad: fue descrita tanto por el filósofo Platón como por el médico Hipócrates, y se encuentra recogida antes en numerosos papiros egipcios. Galeno, importante médico del siglo II, describió la histeria como una enfermedad causada por la privación sexual en mujeres.

Como remedio, la medicina recomendaba el orgasmo. Bueno, la pudorosa sociedad victoriana de la época, que consideraba al sexo solo como un instrumento de reproducción despojado de toda posibilidad de placer y menos para la mujer, lo denominaba ‘paroxismo histérico’. Para ello los doctores realizaban un tratamiento conocido como ‘masaje pélvico’, ya se sabe, estimulaban manualmente los genitales de la mujer hasta que ésta alcanzaba el orgasmo, perdón, el ‘paroxismo histérico’. Como en aquella época era mal visto que una mujer acudiera sola a la consulta, era frecuente que maridos o madres esperasen sentados junto a la paciente mientras el médico tranquilamente las masturbaba.

En 1859 un doctor aseguró que una de cada cuatro mujeres estaba aquejada de histeria, cosa que no me extraña. Cualquiera en esa situación estaría de los nervios, ¿o no? No es difícil imaginar el trabajo que para los doctores suponía semejante tratamiento, máxime teniendo en cuenta que en algunos casos duraba horas. Por este motivo, hacia 1880 uno de esos médicos, Joseph Mortimer, dio con la solución al problema inventando una máquina eléctrica con forma fálica que realizaba el masaje de una forma mucho más efectiva e higiénica. Había nacido el vibrador eléctrico. Fue todo un éxito, ya que lograba ‘aliviar’ a las pacientes en menos de diez minutos de una manera relativamente sencilla.

 La difusión de la electricidad en el hogar facilitó la llegada del vibrador al mercado de consumo. El atractivo de un tratamiento más barato en la intimidad del propio hogar hizo que el vibrador alcanzase una cierta popularidad. Lo que en un principio fue un aparato terapéutico se convirtió en un aparato doméstico. En 1918 en un país tan puritano como lo era Estados Unidos, el Catálogo Sears ofrecía varios vibradores en sus anuncios, como regalos que la mujer apreciaría, al lado de máquinas de coser y ventiladores. Su uso se promociona como una forma de mantener a las mujeres relajadas y contentas. “La vibración proporciona vida y vigor, fuerza y belleza” – dicen los anuncios – “El secreto de la juventud se ha descubierto en la vibración”. Su comercialización llega a tal extremo que algunos modelos incluyen un recambio adaptable que convierte el vibrador en una batidora.
La variedad de vibradores de aquella época era inmensa. Muchos modelos funcionaban con corriente eléctrica, otros con baterías o gas, incluso se diseñaron algunos que funcionaban a pedales para proporcionarle a su paciente su correspondiente ración de alivio. Los precios pronto empezaron a ser asequibles para su uso doméstico teniendo un gran auge de ventas hasta los años 20.
Pero a partir de 1920, los vibradores aparecen en las primeras películas pornográficas, y empiezan a perder su imagen de instrumento médico. Esto, unido a que en 1952 la Asociación Americana de Psiquiatría declaró oficialmente que la histeria femenina no era una enfermedad sino un mito caduco, hizo que el vibrador fuera visto como un juguete sexual y considerado instrumento de perversión, comenzando poco a poco a ser un tabú, connotación que continúa teniendo hoy en día en muchos lugares.

El cine no ha podido resistirse a contar esta curiosa historia. “Un invento que no hace daño a nadie y todo el que lo prueba está contento con él”. Así definen en la película ‘Hysteria’, que se estrenó en otoño del pasado año, a este aparato, que lejos de quedar obsoleto se ha reinventado cien veces, sofisticándose y convirtiéndose en un objeto del placer y herramienta de la parafernalia porno erótica.
Lo más sorprendente es que los consoladores, antecesores de los vibradores, son casi tan antiguos como el hombre. Estos objetos con forma de pene, que hoy conforman una verdadera industria, han estado presentes en la historia de la humanidad desde el 28.000 a. C.
Tanto en las culturas orientales, como occidentales encontramos consoladores ya evolucionados que son empleados como método de masturbación o complemento dentro de las prácticas sexuales. Así, en el siglo VI a. C, en culturas avanzadas como la egipcia y la griega, era usual su utilización. Muchos seguían tallándose en piedra, pero ya aparecieron el cuero y la madera como nuevos materiales (para la goma y la silicona aun habría que esperar). De hecho, siglos más tarde en la Italia renacentista los utilizaban de madera pero añadieron una innovación, recurrían al aceite de oliva como lubricante para facilitar la penetración. Anteriormente, durante la época romana fue usual esculpir falos de gran tamaño con cera, a modo de velas.
Hoy en día se ha llegado al máximo de calidad y de sofisticación. Hay innumerables modelos, materiales, formas y tamaños. En fin, que siguen ahí como desde hace miles de años y por fortuna la histeria ha pasado a la historia.
Si deseas saber más sobre vibradores es curiosa esta página del Museo del Vibrador.

Informacion rocogida de la paguina:hoy. es

domingo, 10 de junio de 2012

un poema para alternar


Varios días sin t-í

Escribir poemas en tu piel con mis caricias
Sentir tu pelo en mi rostro.
Fingir que cuando duermes no te miro a la cara
Intuir que tras tus gafas tienes unos ojos preciosos
Descubrir mis manos en tus nalgas.
Quiero,
Intervenir en todas las facetas de tu vida
Servir para que tu sonrisa se produzca cada día.
Porque,
Vivir sin ti es mi melancolía
Reír al saber que eres feliz
 Y morir si no estás junto a mí.

miércoles, 29 de febrero de 2012

La tabla Salarial de hace mucho tiempo

Es curiosa esta noticia por eso me veo con derecho de copiarla y ponerla aqui para vosotros.

Hoy en día, tal como están las cosas, los que tenemos la suerte de tener un salario, comprobamos como disminuye mes a mes… y gracias. Nos vamos a dar un paseo por la antigua Roma, y gracias al Edicto de Precios Máximos o el Edicto de Diocleciano, vamos a ver qué salarios recibían algunas profesiones y a qué precios tenían que hacer frente.

Pergamino del Edicto

Cayo Aurelio Valerio Diocleciano Augusto, para los amigos Diocleciano, nació en el seno una familia humilde y fue escalando puestos en la jerarquía militar hasta convertirse en el comandante de la caballería del emperador Caro. Tras la muerte de Caro y de su hijo Numeriano, Diocleciano fue aclamado emperador por el ejército y gobernó desde el 20 de noviembre de 284 hasta el 1 de mayo de 305.

Durante lo segunda mitad del siglo III el Imperio Romano sufre una grave crisis -crisis imperial- alimentada por las guerras civiles, las luchas por el poder, la presión de los bárbaros, la peste y una profunda depresión económica agravada por los caprichos monetarios (acuñando moneda propia) de los codiciosos emperadores. En 301, para poner un poco de orden, Diocleciano decide promulgar el Edicto de Precio Máximos para estabilizar la moneda y atemperar la grave crisis económica. El cumplimiento del edicto era obligatorio en todo el Imperio y, además, fijar precios superiores estaba penado con la muerte. Esto son algunos de los precios y salarios, en denarios, que se fijaron en el edicto:

  • Salarios:
  • Trabajador agrícola - 25 al día
  • Carpintero o albañil – 50 al día
  • Pintor (brocha gorda) – 75 al día
  • Pintor (de cuadro) – 150 al día
  • Tejedor de lana – 175 por manto
  • Panadero – 50 al día
  • Construcción de barcos, fluviales y marítimos – 50 y 60 al día respectivamente.
  • Arriero – 25 al día
  • Barbero/peluquero – 2 por persona
  • Limpiador de cloacas - 25 al día
  • Escriba, para mejorar la escritura – 25 por cada 100 líneas. Redacción de peticiones o documentos públicos – 10 por cada 100 líneas.
  • Maestro: desde 50 al mes por alumno para los de niños hasta 250 al mes por alumno para los de Retórica.
  • Legionario medio – 15.400 al año incluido el valor del trigo que recibían al año.
  • Guardia Pretoriana – 19.000 al año incluido el trigo.
  • Precios
  • Trigo, un modio (8,75 kg.) – 100
  • Cebada y centeno, un modio – 60
  • Lentejas, un modio – 100
  • Sal, un modio – 100
  • Judías, un modio – 100
  • Arroz, un modio – 200
  • Vino, como un Rioja o Ribera del Duero, un sextarius (1/2 litro) – 30
  • Vino de mesa o de la casa, un sextarius – entre 8 y 16
  • Cerveza gala, un sextarius - 4
  • Cerveza egipcia, un sextarius – 2
  • Miel, como la de la Alcarria, un sextarius – 40
  • Aceite de oliva, un sextarius – 40
  • Carne de cerdo o de venado, una libra (326 gramos) - 12
  • Carne de vaca, una libra – 8
  • Un pollo – 60
  • Un faisán – 250
  • Pescado de mar, una libra – entre 16 y 24. Para los de río, un libra – entre 8 y 12
  • Pescado salado, una libra – 6
  • Mantequilla, una libra – 16

Es muy difícil hacer una comparativa de estos precios con los actuales pero puede servir para hacernos una idea de lo que podía adquirir cada ciudadano romano con su salario y las diferencias entre las distintas profesiones. Además, también hay que tener en cuenta que el porcentaje del salario que gastamos en alimentos nada tiene que ver con el empleado en la antigua Roma. Como curiosidades: la gratificación por una victoria de un gladiador podría equivaler a la salario anual de un maestro y el auriga Cayo Apuleyo Diocles, el Fernando Alonso de la época, llegó a ganar en toda su carrera unos 35 millones de sestercios (un denario – cuatro sestercios) en el siglo II.

Fuentes: Forum Ancient Coins, Constantine the Great coins,

lunes, 20 de febrero de 2012

Otro extremeño ilustre

Con usdedes Don Reyes Abades.

Reyes Abades Tejedor (Castilblanco, Badajoz, 1949).Supervisor de Efectos Especiales con más de 35 años de trayectoria cinematográfica y ganador de ocho premios Goya por su trabajo en ¡Ay, Carmela!, Beltenebros, Días Contados, El día de la bestia, Tierra, Buñuel y la mesa del rey Salomón, Lobo y El laberinto del Fauno. La experiencia de Reyes Abades en el campo de los efectos especiales comenzó en septiembre de 1968, colaborando con empresas españolas, italianas, americanas y francesas. En ese periodo inicial, tuvo ocasión de trabajar con profesionales de muy variada índole, adquiriendo la base y preparación necesaria para formar su propia firma, la cuál vio luz en 1.979. Desde entonces, además de la dedicación a la industria cinematográfica nacional e internacional, ha colaborado en publicidad, televisión, espectáculos audiovisuales, parques temáticos y grandes eventos.

Entre los diferentes galardones que ha cosechado a lo largo de su carrera están el premio Ricardo Franco en el Festival de Málaga, la medalla de Extremadura y la medalla de las Bellas Artes, que se le ha concedido en 2010.



Texto e imangen pretenecientes a:reyesabades.com;
Ha sido ganlardonado con su noveno premio Goya por "Balada triste de trompeta".
Es una de lo mejores en cuanto a efectos espaciales, aunque el se sigue considerando un extremeño de su pueblo.

martes, 7 de febrero de 2012

El Desván del Duende. El mundo ya no necesita otra canción de amor (Beso...



Magnifica forma de cerrar un disco haciendo un homenaje al LIchis( cantante de la cabra mecanica), que pone el broche de oro al dico nuevo de el grupo EL Desvan del Duende.
En este nuevo disco vuelven con la esencia de siemrpe y con grandes colaboraciones como Delinqüentes y el puchero del hortelano.
Que se peude decri de estos grandes artistas nada mas que mencinar que algunos componentes son de la tierra de extremadura.
Disfrutad como disfrutan ellos del buen ambiente y la mejor musica.

sábado, 1 de octubre de 2011

no hos tengo olvidados

Pasodo el verano todo vuelve a la calma, esa de la que huimos en verano pero taton que debemos de huir de ella. Pero ya todo vuelve y en verano uno se de cuenta de que echa de menos o a quien echa de menos. Esas personas que nos agobian día a día pero que son imprescindibles en nuetra vida esas personas que sin ellas nuetra vida no seria nada, esa rutina solemne que nos calma y nos cura la inseguridad.