lunes, 16 de agosto de 2010

Un artista desconocido

Manuel Vicente Patricio Rodríguez Sitches conocido como Manuel Vicente García (Zafra, Badajoz, España, 17 de marzo de 1805 - † Londres, 1 de julio de 1906), fue un cantante de ópera (barítono), maestro de canto e inventor del laringoscopio.

Fue hijo del afamado tenor Manuel del Pópulo Vicente García (1775-1832) y hermano de las famosas cantantes María Malibrán (1808-1836) y Pauline Viardot-García (1821-1910). Su escuela de canto de los años 1840 y 1847 es un documento importante de la práctica del bel canto en la primera mitad del siglo XIX.


Biografía

Manuel García fue hijo del famoso tenor y maestro de canto Manuel del Pópulo Vicente García (1775-1832), cantante predilecto de Gioacchino Rossini. Su madre fue María-Joaquina Sitches (1780-1864). Sus hermanas María Malibrán (1808-1836) y Pauline Viardot-García (1821-1910) fueron las cantantes más afamadas de la época. García se casó con la soprano Eugénie Mayer (1818-1880) y tuvo como hijo el barítono Gustave García.

Después de terminar su carrera operística, Manuel García enseñó en la Academia de las Ciencias (1830-1847), en el Conservatorio de París (1847-1850) y la Royal Academy en Londres (1848-1895).

García estudió la anatomía de la laringe, especialmente la estructura de las fibras musculares. En 1855, García logró ver su propia laringe con un espejo de dentista y estudiar sus movimientos durante el proceso del canto. Desde entonces, García es considerado el inventor del laringoscopio. Sin embargo, García se interesaba sobre todo en su investigación de la laringe sobre su uso en el canto, y no tanto por sus aspectos médicos. Sin embargo, recibió el título de doctor honorario de la universidad de Königsberg.

Como maestro de canto, García es considerado el mediador entre la época del bel canto y el siglo XX. Gracias a su larga vida (vivió hasta los 101 años), pudo enseñar a cantantes que siguieron activos hasta la segunda guerra mundial. Su alumna más destacada fue la soprano sueca Jenny lind.

El laringoscopio del tratado de canto de García, 1884.

OBras
  • Mémoire sur la voix humaine présenté à l'Académie des Sciences en 1840. París: Duverger, 1847.
  • Ecole de Garcia: traité complet de l'art du chant par Manuel Garcia fils. Mayence, París: Schott 1840 (parte primera), 1847 (parte segunda).
  • Garcias Schule oder Die Kunst des Gesanges in allen ihren Theilen vollst. abgehandelt von Manuel Garcia. Deutscher Text von C. Wirth. Mainz: Schott, 1841; auch in zwei Teilen in der Zeitschrift C a. C.ilia; Erster Theil, in Band 22 (1843), Heft 85; Zweiter Theil in Band 26 (1847), Heft 104 (Digitalisat)
  • A complete treatise on the art of singing, part two by M. Garcia II., completa las ediciones de 1847 and 1872 collated, ed. y trand. por Donald V. Paschke. Reeditado en 1872. Nueva York: Da Capo Press, 1975. ISBN 0-306-76212-9. ISBN 0-306-70660-1. (Note: incluye bibliografía).

lunes, 9 de agosto de 2010

Ya tenemos Playa!!!

El sofocante calor que reinó ayer en Orellana la Vieja, y por extensión en las comarcas de La Serena y Vegas Altas, sirvió para dos cosas. Por un lado, para incrementar el número de visitantes en la playa orellanense, que se desplazaron con el fin de disfrutar de un refrescante chapuzón y combatir unas temperaturas superiores a 40 grados. Y por otro, para hacer casi imperceptible la bandera azul que ya distingue a esta zona de baño por su calidad, pues la ausencia de aire evitó que la esperada bandera ondeara ayer en todo su esplendor.
Faltaban ocho minutos para la una del mediodía, cuando a través del mástil colocado junto a los merenderos empezaba a izarse la bandera azul que sitúa a la playa Costa Dulce de Orellana la Vieja como la primera zona de baño de interior de España galardonada con este distintivo, concedido por la Asociación de Educación Ambiental y del Consumidor-Fundación para la Educación Ambiental (ADEAC-FEE).
Con este acto se ponía la guinda a más de tres años de trabajo conjunto, entre las administraciones central, regional, provincial y local, para situar a la Costa Dulce de Orellana en un lugar privilegiado entre las zonas de baño del país.
Una playa con una calidad de agua excelente, que se ubica en un enclave con múltiples figuras de protección medioambiental, siendo además un lugar idóneo para la práctica de deportes acuáticos, como la vela o el piragüismo.
Calidad del agua
De la calidad de las aguas de este pantano podía dar buena fe Luisi Tejeda, una emigrante que ha vuelto para quedarse en Orellana, tras más de 40 años viviendo en Madrid. Ayer compartía refresco con otras dos amigas en uno de los chiringuitos y no dudaba en 'vender' a su playa lo mejor que podía: "Tenemos un barco y muchas veces han venido con nosotros amigos buzos, que nos han asegurado que no habían visto un agua tan cristalina como la de nuestro pantano".
Mientras Luisi se abanicaba, Eugenio Morales se afanaba en atender con celeridad a los numerosos clientes que se arremolinaban en el mostrador de su chiringuito, desde donde se podía divisar ya la bandera azul. Un distintivo que no duda en afirmar que ha servido de efecto llamada para el incremento de visitantes: "Sin duda alguna, la bandera azul ha hecho que aumente la gente que viene a nuestra playa. Ahora, es un no parar continuo".
Prueba de ello, es que el pasado domingo pasaron por la playa algo más de 3.000 visitantes, contabilizándose un millar de vehículos que estacionaron en el aparcamiento.
Al acto de izado de la bandera azul asistió la Delegada del Gobierno en Extremadura, Carmen Pereira, que hizo un llamamiento a los vecinos de Orellana y de alrededores, para que "cuiden el entorno, con el fin de que esta bandera no nos la quiten".
También estuvo la Consejera de Cultura y Turismo de la Junta de Extremadura, Manuela Holgado, el presidente de la Diputación de Badajoz, Valentín Cortés, que considera esta distinción como un incentivo más para potenciar el "turismo sostenible" de la región y el alcalde de Orellana, Pedro José Sanz.
Un primer edil que recordó en su discurso el carácter "sexista" que la playa distinguida tuvo hace muchos años, cuando el cura de entonces la dividió en dos zonas, una para hombres y otra para mujeres. Afortunadamente, la Costa Dulce ya no es ni sexista ni local, pues ahora ya presume de proyección nacional.